Vaya día largo que ha sido el de hoy, toda una aventura.
Me desperté sobre las 7 de la mañana en Sevilla y unas 15 horas más tarde es cuando puedo relajarme tranquilo aquí en Londres, en una cutre habitación que me ha costado un huevo pero es que tooooooooodo estaba “Full” o “No Vacancies”.
La primera parte del viaje ha estado bastante bien y a pesar de mi total desconocimiento sobre lo que hay que hacer en un aeropuerto, como llegar a Londres desde Stansted o simplemente encontrar un hostal lo he conseguido, aunque la verdad todo ha sido gracias a mi porque desde el primer momento me he encontrado con amables simpáticos españoles.
Primero una chica con más cara que yo y que por cada hispano que veía le contaba una historia y trataba de encajarme en una casa para que me saliera más barato, si no hubiera sido por ella no habría salido del aeropuerto xD
Luego un chico Mexicano (que me presento ella en un bus de camino a ¿Stratford?) me comentó que en una calle había un montón de hostales, pero todos llenos, así que me arriesgué a montarme en el metro, ¡yo que me pierdo con los autobuses de Sevilla!
Bueno me dirigía en metro a Great Portland Street, cuando al hacer un transbordo me equivoqué de dirección, al coger el de sentido contrario escuche un “miarma”, por supuesto hice migas y decidí bajarme al final en King´s Cross porque decía que había un hostal muy barato, unas 14 libras la noche, pero no quedaban habitaciones libres para mí.
Les pedí un mapa de otros hostales y aquí estoy, en uno que no aparecía siquiera en el mapa. Lo más fuerte viene ahora, como me gustó mucho el ambiente del anterior hostal decidí acercarme después de una buena ducha para intentar reservar habitación por un par de días, pero solo había para una.
Luego me fui a una cafetería que misteriosamente tenía un sótano como Cyber (son más raros aquí los bares…), total que desde allí reservé cama para dos días en Brigthon en un hostal y para cinco en otro.
Después de todo esto decidí volver a mi hostal y ¿adivinan? ¡Se me olvidó donde me alojaba! Con un montón de cosas allí metidas, y dando vueltas y vueltas encontré un Cyber que dejaba conectarse con tu portátil y a bastante buen precio.
Así que entré para probar en Google eso de “¿dónde está mi hostal?“, no salió nada así que… seguí buscando, por suerte los astros se alinearon y cuando yo pasaba por delante de mi hostal el recepcionista estaba tomándose un cigarrillo y me saludó.
Con esto me despido y me dispongo a “tender” algo de ropa en el quicio de la ventana y a terminar una cosilla que tengo pendiente.
Mañana más.


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